Fintech resiste, pero con marcadas diferencias entre verticales y países

GDS Modellica
25/07/2022
La industria Fintech mundial ha logrado contener el impacto de la pandemia COVID-19 mucho mejor de lo que se supuso inicialmente, pero lo ha hecho mostrando unas significativas diferencias entre las verticales del sector, así como entre países. Las economías avanzadas (AEs, por sus siglas en inglés), han salido notablemente mejor paradas que las emergentes y en vías de desarrollo (EMDEs, ídem). Así lo revela el reciente informe elaborado desde el Foro Económico Mundial (WEF), casi 200 páginas rebosantes de datos e información bajo el título Estudio global de impacto y resiliencia de la industria y el mercado Fintech frente a Covid-19.

Por su muy elevado interés, resumimos a continuación algunos de los datos más significativos de su resumen ejecutivo, a la vez que animamos como no podía ser de otra forma a su descarga (gratuita) y consulta al completo en la propia página web del Foro.

Dominio general de las economías avanzadas

Los valores de transacción en las AEs excedieron los de EMDEs para todas las verticales. Además, para todas las verticales excepto pagos, las tasas de crecimiento fueron más altas para las empresas que operan en AEs. Además de cuestiones de escala y desarrollo del sector, muchas EMDEs aún carecen de marcos regulatorios que permitan a las fintech brindar servicios regulados.  

En comercio minorista, los pagos digitales fueron el segmento más grande por valores de transacción (63% del total), seguidos por los préstamos digitales. En lo tocante a pagos, las empresas de las AEs contribuyeron con la mayor parte del valor total de las transacciones, pero las EMDEs crecieron más rápido, hallazgo que indica que todavía hay un espacio significativo para su crecimiento en estas economías. En lo relativo a préstamos digitales, que representaron el 20% del valor de las transacciones, siguen estando concentrados en gran medida en las economías avanzadas. De hecho, las actividades de las empresas de préstamos digitales en las EMDEs disminuyeron, si bien en algunos casos venían de escenarios ya muy altos (más de mil millones de dólares).  

Un hallazgo común entre las empresas minoristas y de aprovisionamiento del mercado fue que tres de cada diez (30%) operan en más de una jurisdicción. Y no solo eso: la mayoría de las empresas que operan en EMDEs tienen su sede en jurisdicciones extranjeras, principalmente en AEs.  

Base de clientes, inclusión financiera y resiliencia

Uno de nuestros resultados más importantes se relaciona con la base de clientes de las plataformas y la contribución potencial de las fintechs a la inclusión financiera. Una gran proporción de los clientes de fintech son clientes nuevos, y clientes de grupos poblacionales que en muchos países han sido desatendidos por las instituciones financieras tradicionales. Algo que afecta no solo a hogares de bajos ingresos y colectivos vulnerables, sino también a pymes.
Para hacernos una idea, la proporción de clientes de bajos ingresos es del 55% a nivel mundial y del 73% cuando se analizan los de las EMDEs. “Esto puede indicar que las fintech contribuyen positivamente a la inclusión financiera”, afirma el resumen ejecutivo del WEF.

Si hablamos de inclusión, el término “resiliencia” va casi de la mano. Y no es casual: en estos años, las empresas fintech han afrontado importantes desafíos operativos y aumentos en los riesgos, particularmente en los países con economías emergentes. Entre los desafíos comunes encontramos los siguientes:

  • Altos niveles de transacciones fallidas
  • Tiempo de inactividad de la plataforma
  • Aumentos en los riesgos de liquidez
  • Volatilidad de la moneda
  • Riesgos regulatorios.
  Además, se han reportado incrementos en todos los costes, excepto los fijos; con dos tendencias interesantes en ese sentido:

  • Las fintech han estado reclutando activamente nuevos empleados en línea con su crecimiento, en un mercado que requiere empleados con habilidades tecnológicas relevantes que no siempre están disponibles en todas las jurisdicciones.
  • Las fintech han empleado gran parte de su presupuesto en investigación y desarrollo (I+D), mientras que la disminución de costes fijos parece reflejar una reducción en los costes de oficina.
A pesar de todos estos desafíos operativos y presupuestarios, las empresas fintech perciben que el sector es “relativamente resistente”, con aumentos generales en ingresos y facturación. A lo que se suma que actividades como la captación de capital han tenido mejores comportamientos que los pronósticos efectuados en los primeros compases de la pandemia. Con valoraciones incluso mejores en las economías EMDEs, lo que “puede indicar el interés de los inversores en aprovechar el potencial sin explotar y oportunidades proporcionadas” en este contexto geoeconómico.

Mecanismos de apoyo

El resumen ejecutivo también llama la atención sobre los cambios abordados por las empresas fintech, que de forma mayoritaria incluyeron la securización de las plataformas, la prevención del fraude. Sin embargo los cambios en lo tocante a reducciones de comisiones y tarifas se vieron en gran medida suspendidos. Y, a pesar de la agenda política al respecto, solo una pequeña proporción de las empresas informaron haber introducido productos de sostenibilidad (ambientales, sociales y de gobierno corporativo).

Por último, se abordan los mecanismos de apoyo, tanto a nivel regulatorio como de estímulo económico, ámbito en el que una vez más las economías avanzadas han cosechado resultados más satisfactorios que las emergentes y en desarrollo.

El informe es de tanta envergadura que, con permiso de nuestros lectores, volveremos sobre él en próximas entregas en nuestro blog.
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